Adict@s al síndrome del ‘Pavo Real’

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Suele pasar que cuando alguien comenta que ha visto en el cine una obra maestra, la película en cuestión o no parece tan buena como contaron, o sencillamente defrauda.

Este tipo de situaciones pueden extrapolarse perfectamente a numerosas situaciones de la vida real.

Y ya que es viernes y ahora que parece que los pavos reales están en pleno proceso de cortejo y seducción, busquemos ejemplos.

Una entrevista de trabajo en la que el entrevistador habla de la empresa como un modelo a seguir. Una vez incorporado a la plantilla, el empleado constata la realidad y su idealización de la firma puede verse radicalmente reducida.

O al revés. Es el empleado el que se vende como un trabajador ideal y una vez dentro, su producción no supera la media.

Traslademos el ejemplo al sexo donde las pavonería suele ser más evidente. Antes de que una pareja llega a ese momento íntimo, él o ella se vanagloria de sus dotes en la cama, en la cocina, en el ascensor, en el coche, en el portal…. A lo que íbamos.

Una vez inmersos en sensaciones carnales, él o ella se dan cuenta de que tanta palabrería ha quedado disuelta en el aire, no en la cama.

Es lo que algunos expertos han dado en llamar el ´Síndrome del Pavo Real’. Es decir, cuando éste abre su cola y se pavonea de sus dotes de seducción.

Importante diferenciar entre dos conceptos. La Edad del Pavo es pasajera. El Síndrome del Pavo Real, lamentablemente, dura toda la vida.