Curiosidades de Star Wars

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El cine es otro de los universos que ha dejado para la historia un amplio número de anécdotas que en RL nos gusta repasar.

Hoy nos adentramos en el fantástico mundo de Stars Wars y en algunos detalles que no se ven en la gran pantalla pero que engrandecen la obra, o cuanto menos, la hacen más humana.

Las escenas del mundo helado de Hoth, grabadas en Noruega, arrojaron sus problemas.

Era tal el frío que la piel se quedaba pegada en el metal de las cámaras y el equipo de grabación tuvo que adoptar serias medidas preventivas. Cuentan que el dolor al despegar la piel del metal era considerable.

Otro ejemplo es la escena en que R2 es perseguido por un animal acuático del planeta Dagobah.

Pues bien, lejos de mares profundos y oscuros, la escena se grabó en la piscina que George Lucas se estaba construyendo en su casa.

El desierto de Túnez, donde se grabó parte de la primera película, también originó algunos problemas.

Contaban los lugareños que hacía cincuenta años que no llovía en aquellos parajes.

Pues bien, llovió durante el rodaje y de forma torrencial lo que retrasó la grabación a la espera de que se secaran los improvisados escenarios.

A las lluvias torrenciales le siguieron tormentas de arena, lo que también impidió avanzar con el metraje.

Y para cerrar este anecdotario, Ford asegura que Lucas se dormía siempre en los rodajes y no llegaba a decir ¡corten!. Lucas jamás lo desmintió.